Todas, absolutamente todas las personas que trabajamos, hemos tenido que enfrentarnos al menos una vez en la vida al reto de buscar un primer empleo con un currículum casi en blanco. Y ¡eh! ¡No pasa nada! Siempre hay una primera vez para todo. El potencial de una persona, que es mucho más importante a la hora de ser escogido para un trabajo que una lista sin fin de títulos, puede mostrarse de muchas maneras diferentes. Solo necesitas encontrar esa manera que mejor se adapta a ti y con la que te sientes cómoda o cómodo.

No te prometemos que vaya a ser fácil, pero tampoco imposible 😉

En el slang laboral, los candidatos a puestos de trabajo se diferencian entre junior, semi senior y senior. Aunque existen numerosos matices que caracterizan a estas tres etapas de la vida laboral, la principal diferencia son los años de experiencia.

Junior: <2 años de experiencia

Semi Senior: de dos a seis años de experiencia

Senior: >6 años de experiencia

¿Acabas de terminar la universidad y estás buscando unas prácticas o ya las has realizado y lo que buscas es tu primer empleo? Entonces, amiga/o, eres junior. Quizás estés en esa pesadilla horrible de la pescadilla que se muerde la cola: como no tengo experiencia, no consigo trabajo y como no consigo trabajo, tampoco tengo experiencia que demostrar. ¡Tranquilidad! Hoy vamos a explicarte cómo romper ese círculo vicioso (y verás que la base de todo está en tu actitud)

MENTALÍZATE DE QUE VA A DOLER

 

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Sí, los comienzos siempre son difíciles. Salvo casos muy excepcionales, eso es así. ¿Cuándo emplea más fuerza un avión durante el vuelo? En el despegue, exactamente. Continuando con la metáfora del avión, tranquilo, te aseguramos que en algún momento de tu vida profesional podrás relajarte y disfrutar a velocidad crucero (tu proceso de gestión de trabajo bajo control, tu sueldo acorde a tus capacidades, tu balance vida laboral/ vida personal etc.) pero para ello, primero debes poner tus motores a la máxima revolución posible para elevarte entre las nubes.

Queremos serte sinceros y decirte que vas a recibir muchos “nos” y que en muchas puertas a las que llames, es muy probable que nadie te conteste 🙁 Vas a pasar por momentos de desesperación frente a tu bandeja de entrada y nervios durante tus primeras entrevistas de trabajo. Por eso, es muy importante que en esta etapa te fijes unos objetivos y una misión claros que actúen como vitaminas de tu fuerza de voluntad. Saber a dónde quieres llegar y el porqué te guiarán cuando el camino se ponga complicadillo.

Además, acabas de empezar, ¿no? Es imposible que ya estés cansado. Salir de la burbuja del colegio – universidad y darse de bruces con la realidad más cruda no es agradable pero es necesario para crecer y evolucionar así que tómate tu tiempo de adaptación y adelante.

APÓYATE Y DESTACA LO QUE SÍ HAS HECHO: MENOS TÍTULOS Y MÁS EXPERIENCIAS

Quizás deberías replantearte el significado real del apartado “experiencia” de tu CV. Tenemos muy interiorizado que esa experiencia solo puede ser “laboral” propiamente dicha. Pero ¿qué te parece si aprovechas tus experiencias personales y las conviertes en skills que den sentido a tu carrera profesional? Hablamos de experiencias como un Erasmus, un intercambio de idiomas, un año en el extranjero, un blog o un canal de YouTube personal, diferentes proyectos que hayas realizado en clases o por tu cuenta, pequeños trabajos que compaginabas para pagar los estudios… Cada una de estas experiencias encierra un montón de cualidades no-técnicas que forman parte de tu ADN profesional. Si además las indicas, mejor que mejor.   

LAS GANAS Y LA ILUSIÓN COMO MEJORES ALIADOS: EL ELIXIR DE LA ETERNA JUVENTUD

Somos conscientes de que hay situaciones y situaciones, puede que lleves ya muchos meses, incluso años buscando trabajo sin resultado. Si es así, quizás deberías darle un giro a tu estrategia  y/o replantearte tus objetivos profesionales. Lo que no podemos entender es la falta de ilusión que impregna a la juventud en general. Nada más terminar la universidad o los estudios superiores nos dejamos ensombrecer por el manto gris del “es que está todo fatal” o “para qué buscar trabajo si total no lo hay”. Dejarse ir a la deriva sin ni siquiera intentarlo, no nos conducirá a nada. Piensa en el primer día de clases, en ese cosquilleo en el estómago  que te producía el haber escogido por fin tu propio camino ¿Recuerdas esa sensación? ¿Dónde la has perdido? Recupérala y déjate guiar por ella.

Cuando un técnico de RRHH analiza el perfil de un junior, bien sea a través de un CV o en una entrevista personal, no busca  que le entregues una larga lista de competencias ni puestos en grandes empresas porque esa no es la naturaleza de un junior. ¿Qué es lo que busca entonces? Busca ganas, ilusión, motivación, proactividad, fuerza de voluntad, esperanza, capacidad de adaptación y de superación. Busca frescura, que le brillen los ojos ante la posibilidad de una oportunidad para empezar una nueva vida. Busca esa fórmula secreta que caracteriza a la juventud. Así que, please, no te olvides de mostrarla sea como sea.

RECALCA QUE ERES VIRGEN (profesionalmente hablando)

Cuando apliques a un puesto no olvides mencionar que vienes limpito y sin usar, listo para aprender a hacer las cosas como a esa empresa le gusta que se hagan. Tener un diamante en bruto al que poder pulir y tallar a imagen y semejanza de una filosofía empresarial, es algo muy apetecible para según qué tipo de empresas y una cualidad que juega a tu favor.

Con el paso de los años y los puestos de trabajo, adquirimos manías e interiorizamos procesos que pueden perjudicarnos en futuros empleos. Y creednos, no hay nada peor en un equipo que escuchar en la mesa de al lado un “es que en la otra empresa lo hacíamos de esta manera”. Ñeh.

ARRIÉSGATE, INNOVA Y DESTACA

Ya tendrás tiempo para presentaciones clásicas, aburridas y convencionales cuando tengas más edad. Así que ahora aprovecha y dale rienda suelta a tu imaginación, busca la estrategia para comunicar quién eres y qué puedes ofrecer como profesional de la manera más creativa y especial posible. Trata de ofrecer un valor diferencial que te haga destacar por encima de otros candidatos. Ese valor puede ir desde algo tan tangible como que hablas chino mandarín o algo más profundo y personal como tus dotes innatas de venta. Pero, sobre todo, date permiso para fallar, tropezar, caerte, aprender de tus propios errores, corregirlos y volver a levantarte una y otra vez  🙂

*BONUS TRACK

Si estás leyendo esto y todavía estás estudiando, te vamos a dar el consejo que nos hubiera gustado que nos diesen a nosotros hace unos cuantos años.

Son solo tres letras: HAZ.

Haz cosas, muévete, no te limites a estudiar y a aprobar los exámenes porque cuando salgas de la universidad tu CV solo tendrá una línea. Haz cursos, haz colaboraciones, haz proyectos por muy personales o “tontos” que te parezcan, haz retos en Workkola, haz contactos, haz talleres, workshops (que es lo mismo pero en inglés suena más cool), voluntariados, intercambios, investigaciones… Todo cuenta y todo suma. Y todo lo que hagas serán hechos palpables que irán respaldando tus años de formación.

Empieza hoy mismo, donde estés, con las herramientas que tengas a mano.

No, no va a ser fácil pero merecerá la pena.

Palabrita.

🙂

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